ERMITA DE SAN LORENZO
(Jurisdicción de la parroquia de Santa María)
Arratia
Lemoa | Bº Azurreka
Folleto
Barrio Azurreka s/n, 48330
p.andramari.lemoa@bizkeliza.org
EDIFICIO [1]
Se trata de un sencillo edificio de planta rectangular [2], de una nave, que a los pies se prolonga en un pórtico [3], y se cubre a triple vertiente.
Los muros [4] son de mampostería irregular reforzada con sillería irregularmente trabajada en los esquinazos al exterior. El material queda visto, sin enfoscar, tanto al exterior como al interior. En la pared sur, por fuera, presenta una piedra ligeramente engatillada en la parte alta, como si estuviera destinada a sustentar la estructura original de la cubierta [5]. Por el interior el muro únicamente se rasga en una pequeña hornacina adintelada abierta en la parte baja de la cabecera. Dos peanas localizadas en la cabecera albergan las imágenes.
La solera se cubre con grandes losas de piedra arenisca [6] y se sobreeleva ligeramente la zona del altar para definir los espacios.
La cubierta es de madera vista [7] salvo en la cabecera, donde se ha cerrado recientemente a cielo raso con tablas, y desarrolla una armadura de parhilera con tirantes en dos tramos de la nave. Por el exterior se cubre a tres aguas y se prolonga hasta el pórtico.
El acceso al templo se realiza a los pies, donde el muro de cierre se ha sustituido por una cancela de madera con barrotes de sección cuadrada, sobre murete pétreo [8], en cuyo centro se abre el paso al interior. Este se cierra con puerta de madera de una sola hoja. En la parte alta del cierre lignario se ha colocado un cimbalillo con yugo de madera en el que se ha pintado una fecha, 1896, probablemente la de la propia campana [9].
La luz solar penetra en la ermita a través del mismo hueco abierto en la fachada principal [10]. Cuenta, así mismo, con tres farolillos colgados de la viga central para iluminar con luz artificial el interior de la ermita.
A los pies se ubica el pórtico [11], de gran amplitud para proteger el acceso y generar una zona exterior de reunión de la comunidad. Se cubre con estructura de madera, continuando la propia cubrición del edificio, con tirante delantero y pendolón cabalgante con refuerzo de tornapuntas para la cumbrera [12]. La cubierta reposa en cuatro postes lisos lateralizados reforzados con jabalcones y descansan sobre murete de piedra perimetral, abierto en la parte delantera para facilitar el acceso. Este se delimita mediante sendos poyos pétreos areniscos, de forma troncocónica, reaprovechados. El suelo del pórtico es de enlosado de piedra arenisca y se encuentra a menor altura que el terreno exterior [13]. Para salvar el desnivel, el acceso cuenta con dos escalones, continuando el más bajo por los laterales del pórtico a modo de zócalo.
La ermita de San Lorenzo se construyó en la década 16801SANZ IRAETA, 1996a, p. 185. sobre los cimientos de una previa, pues tal como recogen las cuentas de la parroquia de Santa María de Lemoa, en 1682 se apunta que la obra de San Lorenzo había consistido en “deshacer y derribar paredes viejas y abrir los cimientos de la ermita” y que aún estaban pagando 48 reales por el acarreo de piedra, arena y cal para hacer las paredes de la ermita2AHEB-BEHA, Parroquia de Santa María de Lemoa, Libro de cuentas y visitas. 1625-1723, sign..
A lo largo del siglo XVIII se registran reparaciones varias en el templo como la nueva edificación del tejado “por estar podrido y descubierto por falta de teja” o el arreglo de las paredes en 1742. Unos años más tarde, hacia 1832, se invirtieron 1176 reales en el enlosado de la solera, para lo cual utilizaron el dinero procedente de la herencia del mayordomo de la ermita3AHEB-BEHA, Parroquia de Santa María de Lemoa, Libro de cuentas y visitas. 1625-1723, sign. 2477/007-00.. Y en la misma fecha, Francisco de Lemona Uria donó un terreno de “cuatro o cinco pies” delante del templo para ensanchar el pórtico, por lo que esta obra debió de realizarse unos años después4AHEB-BEHA, Papeles Varios, sign. 2475/002-00.
La ermita fue renovada en 1980, tal como rezaba una placa que había en la fachada principal y que actualmente ha sido retirada: ERMITA DE / SAN LORENZO / RENOVADA / AÑO 19805ARREGI AZPEITIA, 1987a, p. 388..
MOBILIARIO
Escultura
San Lorenzo [14] (102 x 28 x 22). Madera policromada. Talla del santo representado como diácono y mártir de la Iglesia romana, identificado inequívocamente por la parrilla, instrumento de su martirio. La imagen presenta una composición frontal y hierática. El santo aparece de pie, sosteniendo con una mano la parrilla mientras con la otra realiza un gesto de bendición. La figura se construye mediante volúmenes muy simplificados y geometrizados, con escasa preocupación por el naturalismo. El cuerpo adopta una estructura cilíndrica y compacta, reforzada por la verticalidad absoluta de la composición. El rostro muestra rasgos faciales fuertemente esquematizados, con ojos almendrados muy abiertos, cejas negras marcadas, nariz recta y barba tratada de manera plana. La expresividad se logra a través de un lenguaje sintético y directo que recuerda fórmulas arcaizantes. El cabello y la barba aparecen definidos mediante masas compactas y contornos muy netos. San Lorenzo aparece revestido como diácono, con una dalmática sencilla decorada mediante bandas lineales. La parrilla, colocada verticalmente junto al cuerpo, domina visualmente la composición y actúa como elemento identificador. La policromía es un repinte plano, sin detalles. Conocemos el dato de 1647, cuando se pagaron 200 reales a “Juan de Arana pintor por la obra y pintar los bultos de San Lorenzo y Santa Marina”6AHEB/BEHA, Parroquia de Santa María de Lemoa, Libro de cuentas y visitas, 1625-1723, sign. 2470/004-00.. Y un tiempo después, en las cuentas de 1818, se volvieron a retocar por parte del pintor Roque Fernández de la Vega7AHEB/BEHA, Parroquia de Santa María de Lemoa, Actas y cuentas de la ermita de San Lorenzo, 1739-1832, sign. 2477/007-00..
Santa Marina [15] (102 x 29,5 x 21). Madera policromada. Imagen de esta santa mártir de amplia devoción popular y frecuentemente asociada a funciones protectoras contra enfermedades, peligros del parto y fuerzas malignas. La identificación iconográfica resulta clara por la presencia del dragón sometido a sus pies. La figura presenta una composición frontal, construida mediante un acusado esquematismo volumétrico. El cuerpo se organiza a partir de masas compactas y simplificadas, sin interés por el modelado anatómico. Aparece de pie, sosteniendo un libro, mientras señala hacia el monstruo vencido, reforzando el sentido narrativo. El rostro responde a un lenguaje arcaizante, con ojos muy abiertos y almendrados, cejas marcadas, nariz recta y boca pequeña. La expresión resulta hierática y ausente. El cabello aparece reducido a superficies oscuras compactas, parcialmente cubiertas por la toca blanca. La policromía es plana, muy viva y rechecha. A sus pies el dragón es una criatura monstruosa, tratado de manera simbólica, casi como un pequeño animal fantástico. Al igual que la obra anterior, en el año 1647 se pagaron 200 reales a “Juan de Arana pintor por la obra y pintar los bultos de San Lorenzo y Santa Marina”8AHEB/BEHA, Parroquia de Santa María de Lemoa, Libro de cuentas y visitas, 1625-1723, sign. 2470/004-00.. Y en las cuentas de 1818, volvieron a ser retocadas por el pintor Roque Fernández de la Vega9AHEB/BEHA, Parroquia de Santa María de Lemoa, Actas y cuentas de la ermita de San Lorenzo, 1739-1832, sign. 2477/007-00..
Metalistería
Campana [16]. Bronce. Esquilonada. De pequeño formato, accionada mediante una cuerda desde el interior de la ermita. En el yugo lleva pintado el año de 1896.
MRV - RCL
María Romano Vallejo – Raquel Cilla López