ERMITA DE SAN MIGUEL
(Jurisdicción de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción)
Arratia
Igorre | Bº Turture / Garbe
Folleto
Barrio Garbe s/n, 48140
p.andramari.igorre@bizkeliza.org
Presenta una planta rectangular [3], configurada en dos tramos más una cabecera de testero recto [4] [5]. Amplía este sencillo plano un pórtico perimetral.
Los muros se aparejan en mampostería, a excepción del recerco de los vanos y los esquineros [6], donde se utilizan los habituales sillares. Destaca la fachada principal, donde la mitad inferior se labra en sillería un tanto desmañada, tal vez reaprovechada de una construcción previa. Este material va visto al exterior y en parte al interior, donde en los dos tramos se ha raseado la parte baja, colocándose sobre el revoque unos listones de madera que actúan como respaldo de un banco corrido allí adosado. La cabecera dispone de dos hornacinas adinteladas [7] [8], de perfil apaisado, a ambos lados.
La solera es de lajas de piedra, elevándose levemente en el área de la cabecera para albergar el altar [9].
La cubierta [10] es de parhilera en el tramo inferior y plana, a base de viguetas y lata, en el primero y cabecera. La refuerzan dos vigas transversales, que marcan los tramos. La primera apeada sobre dos pilares de madera [11] que presentan una leve deja achaflanada decorativa a mitad de su altura y muestran las cajas para fijar unos desaparecidos jabalcones, con sus correspondencias en la propia viga. La segunda se encastra en los muros, pero conserva los huecos para encajar tanto los pilares, desaparecidos, como los jabalcones [12]; se decora también con un leve escalonamiento en chaflán. Una tercera viga refuerza la cabecera; carece de cajas, pero sí tiene la molduración achaflanada en uno de sus lados.
Al exterior el tejado [13] es a tres aguas, con un faldón hacia la cabecera. Acoge también el pórtico.
El acceso consiste en un sencillo paso adintelado situado a los pies del templo, recercado con sillares calizos [14]. La morfología actual parece responder a una reforma de un antiguo arco de medio punto –dos dovelas más estrecha clave–, cuyo centro fue roto para adintelarlo. Al interior es un sencillo escarzano [15]. Junto a la puerta se ubica una aguabenditera de sección circular con el pocillo ligeramente gallonado [16].
La iluminación procede de sendos vanos adintelados rasgados a ambos lados de la cabecera [17] [18] así como de una estrecha aspillera de fuerte derrame interior abierta en el muro del testero [19]. Un hueco de similares características pero algo abocinada hacia el exterior se sitúa en la parte alta del muro oeste, destinado originalmente a dar luz al desaparecido coro de los pies [20].
Este coro era una estructura de madera. Fue desmantelado hace algunos años.
En la cumbrera del tejado se alza una espadaña de obra [21], de un solo hueco en arco escarzano para albergar la campana y remate triangular con cruz metálica.
El conjunto dispone de un pórtico perimetral [22] protegido con el amplio alero del edificio. Apoya sobre pies derechos de madera que a su vez descansan sobre un murete pétreo abierto en su sección delantera para permitir el acceso [23]. Sólo en esta parte de los pies se complica ligeramente la estructura añadiendo un tirante con pendolón. El pavimento de este espacio es de cemento.
En probable arco de la puerta de acceso nos llevaría hasta el siglo XVI, pero lo cierto es que la ermita de San Miguel de Turture consta en los registros de la parroquia de Igorre sólo desde 1661, año en que se documenta el retejo de su techumbre, y en 1668, fecha de la reparación de un paramento caído1AHEB-BEHA, La Asunción de Nuestra Señora - Igorre, Libro de fábrica de la parroquia, 1660-1695, sign. 3362/046-00..
Durante el siglo XVIII, el mantenimiento del templo fue constante, registrándose gastos regulares para la conservación de la cubierta, los muros y los balaustres del coro2AHEB-BEHA, La Asunción de Nuestra Señora - Igorre, Libro de cuentas de la ermita de San Miguel de la Tortura, 1716-1839, sign. 3357/005-00..
Como sucediera con otras ermitas del municipio –San Antolín, Santa Marina y Santa Lucía–, en la visita de 1788 el visitador ordenaba que se demoliese ésta
“por no ser necesarias, y que heran del patronato de la misma república, y aplicar sus bienes, monttes, caudales, y despoxos a la fabrica de la yglesia parroquial para ayuda de consttruir el cruzero nuebo que en ella se ejecuto”.
Por ello, dada “la ninguna necesidad que de ellas hay en dicho pueblo, y la sittuacion en que se hallan y ninguna decencia que tienen”, mandó que fueran demolidas,
“sacando y haciendo primero pedazos las efigies de los santos que hay […] por ser ridiculas e indezentes, y enterrarlos en la iglesia”.
Pero, como en los otros templos, finalmente esta demolición no se llevó a cabo3AHEB-BEHA, La Asunción de Nuestra Señora - Igorre, Libro de fábrica: cuentas, inventarios y visitas, 1734-1835, sign. 3357/006-00. .
Sabemos por las cuentas de 1839, que la ermita no se encontraba en buen estado, por lo que hubo de sacarse a remate su reparación. Siguiendo planos de Ángel de Lizardi, fue llevada a cabo por Santiago de Mendieta, Tomás de Ynchaurraga y Juan Antonio de Ugalde, además del herrero Francisco de Artabe; de la enlosadura se ocuparon Antonio de Sologuestoa y Pedro de Olabarriaga. La obra fue importante –casi 4.500 reales–4AHEB-BEHA, La Asunción de Nuestra Señora - Igorre, Libro de cuentas de la ermita de San Miguel de la Tortura, 1716-1839, sign. 3357/005-00. LARREA BEOBIDE, 1993a, p. 144.. A ese momento corresponderá la imagen actual del templo, aunque se debió reaprovechar parte de la anterior fábrica: la fachada de los pies, son aparejo más contundente, y su arco de acceso, tal vez entonces adintelado.
También en las cuentas de 1911 se señala el abandono del templo, anotando que los vecinos del barrio apenas entraban en ella y que este abandono había venido en parte
“porque los vecinos más cercanos a dicha ermita, cuando el ultimo arreglo parroquial se hicieron feligreses de Aranzazu, y estos al separarse de su parroquia anterior, se consideran sin ninguna obligacion para la ermita; ni prestan apoyo alguno para las obras, asi que parecia verdaderamente una cuadra, sirviendo el portico y hasta el mismo recinto para guardar los utensilios de labranza a cercano vecino”.
En consecuencia, una junta vecinal decidió llevar a cabo la reparación de la ermita. Y no tenemos noticias de más reformas de entidad hasta 19945AHEB-BEHA, La Asunción de Nuestra Señora - Igorre, Cuentas y otros datos de lo ocurrido en la parroquia, 1902-1936, sign. 3358/002-00. LARREA BEOBIDE, 1993a, p. 144..
MOBILIARIO
Pocas son las noticias sobre el amueblamiento de esta ermita, que arrancan a mediados del siglo XVIII, cuando en 1753-1755 se pagaron varias cantidades por adquirir un cáliz nuevo, para lo cual entregaron uno viejo en deducción, así como un arca de nogal para guardar los ornamentos. Poco después, en 1767, se pagó por un altar “nuevo” –luego había otro anterior–6AHEB-BEHA, La Asunción de Nuestra Señora - Igorre, Libro de cuentas de la ermita de San Miguel de la Tortura, 1716-1839, sign. 3357/005-00.. De aquel mueble no queda rastro, y a día de hoy las piezas se reducen a una discreta muestra.
Escultura
San Miguel [24] (117 x 65 x 52). Madera policromada. Talla del arcángel frontal, con pose estática, sin torsiones. Porta una cruz a modo de lanza en la mano, mientras con la otra sostiene la balanza para pesar las almas. Presenta un cuerpo proporcionado, tiene rasgos suaves y algo idealizados, evitando tensión. Va ataviado con armadura, con falda de placas redondeadas, y por debajo telas de pliegues amplios y en partes quebradas. Por sus hombros se desliza un manto, en rojo, y detrás van las alas. Aprisiona al demonio bajo sus pies, con movimiento contenido. Éste es un ser agachado a cuatro patas, que retuerce su cabeza del revés para bufar al santo que lo alancea. La policromía del conjunto es plana, fruto de un repinte más moderno que la talla. De hecho, sabemos que en 1911 y 1935 se retocó su pintura7AHEB-BEHA, La Asunción de Nuestra Señora - Igorre, Cuentas y otros datos de lo ocurrido en la parroquia, 1902-1936, sign. 3358/002-00.. Barroco, primer tercio del siglo XVII. No parece que sea esta talla una de las que el visitador juzgaba en 1788 “ridiculas e indecentes”, ordenando hacerlas pedazos y enterrarlas en la iglesia8AHEB-BEHA, La Asunción de Nuestra Señora - Igorre, Libro de cuentas de la ermita de San Miguel de la Tortura, 1716-1839, sign. 3357/005-00..
Cristo crucificado [25] (40 x 32). Madera policromada. Figura de Cristo en la cruz, sujeto con tres clavos. Muestra cuerpo esbelto y alargado, con la caja torácica suavemente marcada y abdomen algo hundido. Los brazos descienden de forma rígida, marcando tendones. Se cubre con paño de pureza sujeto por cordón bastante bajo, formando un pliegue en el centro y anudado a un lado, todo en calma y con bastante corporeidad. Deja caer la cabeza hacia la derecha, con naturalismo, los ojos cerrados en gesto contenido. La policromía es correcta, con algunos toques de salpicaduras de sangre para acrecentar el naturalismo. Será obra barroca, del primer tercio del siglo XVII.
Otros elementos
Kutxa (arca) [27] (60 x 147 x 44,5). Madera. Contenedor con tapa abatible, en su mayor parte liso, salvo el friso que hace de base que presenta motivos geométricos alternos de rosetas y aspas inscritos, con el remate inferior ondulado. La tapa es plana y lisa, como lo son también el resto de paneles. Estas piezas se ensamblan mediante engatillados de cola de milano, de corte manual, de tamaño mediano y distribuidas regularmente. La bocallave es de hierro forjado, de silueta recortada avolutada en simetría. Contamos con un dato documental de un arca de nogal fabricada para guardar ornamentos, por la que se pagaron 66 reales en 1753-17559Ibid.. Podría tratarse de la que se conserva.
JMGC - MRV - RCL
Juan Manuel González Cembellín- María Romano Vallejo – Raquel Cilla López