IGLESIA DE SAN PEDRO APÓSTOL

Arratia

\

Arantzazu / Bº Zelaia

i

Folleto

Zelaia s/n, 48140

p.santiago.zeanuri@bizkeliza.org

EDIFICIO [1] [2]

Su planta [3] es de cruz griega, aunque prolongada en el tramo inferior. Éste cuenta con dos estancias de servicio a los lados. Junto a la cabecera se adosa una sacristía que invade el pórtico que recorre todo el lado sur y el oeste. Esta planta se inscribe aproximadamente en un rectángulo, aunque en algún momento se planteó convertirlo en un cuadrado, ya que a juzgar por las puertas tapiadas a las que nos referiremos parece que se pensó extender el pórtico por lado norte y construir una segunda sacristía en pendant con la existente [4].

El espacio interior [5] [6] es homogéneo y, dadas sus reducidas dimensiones, perfectamente abarcable. El volumen transparenta la distribución interior desde la cabecera [7], pero no así frontalmente [8], ya que la fachada-pantalla enmascara lo que queda tras ella, ocultando de hecho la desigualdad en altura de las estancias laterales y regularizando la imagen del templo.

Su aparejo [9] es mampuesto bastante irregular, hoy a la vista casi en su totalidad tanto al interior como al exterior –donde puede verse un pequeño zócalo de asentamiento [10]–. Como es habitual, se aplican sillares en ángulos, recercos de vanos y la mayor parte del campanario. Los muros presentan al interior una cornisa engolada de cemento a unos cuatro metros de su remate, cornisa a partir de la cual están raseados. Todo esto es resultado de la intervención realizada después de las inundaciones de 1983.

Llama la atención la presencia en los muros de lo que fueron varias puertas actualmente tapiadas. Son vanos adintelados, con túnel escarzano formado por toscas lajas verticales destinadas a ser ocultas bajo el raseo. En concreto hay dos [11] [12] [13] que comunicarían la planta baja de las estancias de los pies con los brazos del crucero. Otras dos directamente dispuestas sobre las anteriores [11], una de las cuales [12] no ha sido cegada aunque hoy no conduzca a ningún sitio; parecen estar previstas para salir a unos balcones o galerías en dichos brazos del crucero. Además, otra [14] saldría desde el coro hacia un hoy inexistente piso alto del habitáculo del lado norte –y desde éste a la galería de ese lado-. Una más [15] sería una salida directamente al exterior, justo enfrentada a la abierta en el brazo sur del crucero, probablemente pensada para pasar a un pórtico al norte que nunca se construyó. La última [16] puede verse en el paño norte de la cabecera, frente a la puerta de la sacristía, y que, como decíamos, suponemos que estaba prevista para una segunda sacristía. Estas dos últimas no tienen reflejo al exterior, como si se hubiera decidido perforarlas después de levantar los muros, abriéndolas desde el interior, pero abandonando la idea antes de llegar afuera y tapiando lo excavado sin haber llegado siquiera a definir sus aristas mediante sillares. De haberse terminado este replanteamiento del proyecto, la planta sería, como apuntábamos, un cuadrado, y el templo contaría al interior con galerías altas en los brazos y una segunda sacristía y al exterior con un pórtico más extenso. Un modelo con paralelismos en templos mucho más ambiciosos, como la Asunción de Santa María de Bermeo o la Natividad de Nuestra Señora de Murueta, pero sorprendente en una parroquia modesta, con escasa feligresía.

La fachada [8] es un hastial cuadrangular que abarca toda la anchura del templo, incluidas las estancias laterales, con lo que, como indicábamos, se disimula la diferencia de altura entre una de éstas –la norte– con respecto a la otra. Se adelanta levemente su parte central en la anchura correspondiente a la nave. Remata en frontón triangular definido por una moldura.

El pavimento es de madera, reciente, salvo en las estancias de los pies, enlosada la del norte con baldosa de tierra cocida [17] y la otra con terrazo [18].

Sin contrafuertes, el soporte son los propios muros de carga.

La cubierta es una aparatosa estructura de madera [19], un gran esqueleto que apea en los propios muros ayudada tan solo por ménsulas y un rebaje de los muros, y que soporta directamente el tejado. Las bóvedas originales, de yeso, fueron desmontadas con motivo de la reforma realizada tras las inundaciones de 1983.

El tejado [20] es a dos aguas, añadiendo faldones en brazos y cabecera.

Las ventanas [21] [22] son sencillos vanos termales en la cabecera, brazos del crucero y fachada de poniente, todos por encima del cornisamiento interior. Al exterior el de los pies se recerca en placa lisa [23]; no así los restantes.

Cuenta con dos accesos. El de los pies [24] es un dintel adovelado con moldura de placa y cañón en ligero derrame y arco escarzano que, como en todos los demás pasos del templo, es bastante desmañado [25], probablemente porque estaba destinado a quedar oculto bajo un raseo. A su lado va aguabenditera gallonada, pieza barroca reaprovechada, y sobre ella placa circular para cruz [26].

El otro paso se abre en el extremo del brazo sur [27]. Es idéntico al anterior, pero con aguabenditera más sencilla, lisa [28]. Sobre estos ingresos –y los otros del templo– pueden apreciarse arcos de descarga que alivian el peso del muro.

Ocupando buena parte del brazo de los pies se alza el coro [6]. Apea en tres carreras sobre ménsulas y jabalcones [29]. Lleva un pasamanos de dos tramos con varales de marquetería.

Se accede a él desde una de las estancias inferiores, la del ángulo suroeste, mediante escalera de madera. Ya arriba el paso al coro es por puerta adintelada [30] [31].

Esas estancias laterales son espacios rectangulares. Están enlosadas, con ladrillo macizo cuadrado [17] la del norte –antiguo baptisterio, hoy acoge la máquina de la calefacción– y con terrazo moderno la del sur [18]. Ambas tienen accesos adintelados [29]. Como hemos indicado, en estas habitaciones hay restos de otros pasos hacia los brazos del crucero [11] [12] [13]. Se iluminan mediante ventanas del mismo tipo que los accesos [32] [33].

El habitáculo del norte no tiene más que una planta baja, pero al exterior este desnivel con respecto a la altura de la nave queda en parte oculto por la fachada [8]. La estancia del sur, por su parte, acoge la subida al coro y sirve de asiento a la torre. También en ella existe una salida hacia una hipotética balconada en el crucero [12].

Al sur de la cabecera un nuevo paso adintelado [34] comunica con la sacristía. Ésta es un espacio rectangular cubierto con cielo raso [35]. Al sur se abre una nueva ventana adintelada.

Al ángulo suroeste se eleva la torre [36]. En parte apea directamente sobre la estancia de ese lado, pero al ser la torre de planta más reducida que la habitación ha sido preciso introducir en ésta un muro de carga transversal que se remata en arco apuntado [37]. Una solución peculiar por el modelo de arco escogido en una época absolutamente alejada del gótico.

Sobre un cuerpo inferior que asoma sobre la cubierta del templo, se levanta el campanario, un dado casi todo él en sillería que acoge en cada cara, rebajada, un vano de medio punto con capitel de placa lisa. Una nueva moldura, de perfiles rectos, da paso a una cúpula que remata en cilindro para veleta y cruz.

Se accede a esta torre mediante escalera de caracol de madera que arranca del nivel del coro [38].

El pórtico [39] hoy sólo cierra los pies y el lado sur del templo, pero, como decíamos, en algún momento debió estar previsto que ocupara también el norte. La tejavana se asienta en canecillos en la iglesia y hacia el exterior en pies derechos sobre murete, con banco corrido en la zona de los pies. Este pretil se abre en dos pasos, correspondiéndose aproximadamente con los accesos. La solera es de cemento.

Al ángulo suroeste de este pórtico se adosaba la ermita de San Fausto, hoy transformada en un txoko (local social).

En 1093 el “abbate domno Isinario de Aranzazu” aparecía entre los confirmantes de la donación por parte del señor de Bizkaia de la iglesia de Alboniga (Bermeo) al monasterio riojano de San Millán de La Cogolla1BALPARDA Y DE LAS HERRERÍAS, 1974a, vol. 2, p. 288.. Este dato certifica la existencia de un templo en la localidad. Que además sería de importancia, ya que su responsable era uno de los integrantes del séquito del señor de Bizkaia.

Posteriormente el Capitulado de Juan Núñez, una recopilación de leyes realizada en 1342, señala a Arantzazu como uno de los dos lugares (el otro era Izurtza) en los que se “suele librar los pleitos de la iglesia en el Sennorio de Vizcaya”, lo que nuevamente nos habla de un lugar destacado dentro de la organización eclesiástica2HIDALGO DE CISNEROS AMESTOY et al, 1986a, p. 46..

Y en 1456 y 1471 aparecen representantes de la anteiglesia de San Pedro de Arantzazu en las juntas generales en Gernika: como en toda la Bizkaia rural la parroquia daba nombre al municipio3HIDALGO DE CISNEROS AMESTOY et al, 1989a, pp. 294, 357-358..

Pero, sorprendentemente, la parroquia no aparece entre los templos de realengo o de patronato laico de 1383, 1415 y 14874 HIDALGO DE CISNEROS AMESTOY et al, 1989b, p. 266. ITURRIZA Y ZABALA, 1967a, vol. 1, pp. 214-219. ENRÍQUEZ FERNÁNDEZ et al, 1992a, pp. 124-132. DACOSTA MARTÍNEZ, 1999a, pp. 25-34., como si hubiera logrado eludir el control señorial-real o de alguna importante familia local –lo que haría de Arantzazu un caso excepcional–.

Es posible que el templo fuera reconstruido poco después de 1500, como la mayor parte de los de Bizkaia, ya que conserva algunos restos que parecen remontarse a esa época (pila bautismal, quizás las figurillas intestadas en el muro).

Pero nuestras noticias sobre el aspecto del edificio se retrasan hasta 1616-1617. En la inspección realizada esos años por los peritos enviados por el corregidor (a fin de conocer el estado real de los templos vizcaínos), dijeron “estar acabada la dicha yglesia assi de la obra de canteria como de carpinteria y que esta cerrada por todas las quatro hesquinas y cantones, y el techo esta cubierto de madera y tablas pintadas distinto y separado del tejado y sirbe de bobeda, y por ser la obra bieja esta en seis partes con resquicios y agujeros pequeños de ajeme y de apalmo por aber faltado en partes pedaço de tablas y en otras aportado y descossidose unas tablas de otras… (y el tejado) tiene nesçesidad de retejar luego que si no se aze corre gran peligro… Y también tiene la dicha yglesia su coro de madera y tablas bien acabado (…), el techo esta cubierto como el de la yglesia. Y tiene la dicha yglesia una puerta a lado de hepistola ademas de la principal que esta enfrente del altar mayor. Y porque la dicha yglesia hes pequeña y baja y la bobeda de la capilla mayor mucho mas, el altar esta oscuro y no se podra ber ni dezir missa los dias que no fueren serenos y claros con la luz del dia sino hes la de achas o belas”. Ya en el exterior, el campanario era de madera y tablas, con algunos agujeros en suelo y laterales, “todo desballijado”. Y el pórtico “estaba cubierto de tejabana y rodeado y cercado de pared por todas las quatro hesquinas y que el suelo esta desygoal y en el tienen los vezinos y feligreses de la dicha yglesia sus sepulturas unas mas lebantadas que otras”5AGS, Patronato eclesiástico, leg. 181-1-3..

Nada se debió hacer al respecto, ya que en 1619 un nuevo perito, el arquitecto cántabro Francisco Alonso de la Aza, indica que la parroquia “hes muy pequeña y oscura y las sepulturas estan en el çimiterio (=pórtico) y asi hes menester hazer un ochabo nuevo para que sea capaz la yglessia para las dichas sepulturas… (La cubierta está) muy mal parada y con gran necesidad de rreparo porque tiene muchas adberturas y rrisquiçios y por ellas ay muchas goteras respeto de estar el tejado desvalixado y perdido… y que asimismo la torre de las campanas esta de tablas viejas rrotas y mal paradas y las paredes del çimiterio defectuosas”. Calcula el coste de las obras precisas en 400 ducados por el ochavo, 300 para el nuevo tejado, 300 para el pórtico y otros 400 para la torre. Total: 1.400 ducados para una feligresía de unos 28 vecinos6Ibid., leg. 200-2-5..

No hay noticias de lo que se pudo acometer entonces, pero no debió ser mucho porque tras esa fecha la documentación sólo nos habla de modestas obras de mantenimiento, especialmente retejos, y sólo alguna intervención de más entidad, como cuando en 1786 del cantero Francisco Antonio de Urquiza, vecino de Igorre, hacía una espadaña por 420 reales. Por aquellas fechas, Iturriza describía el templo como un edificio de unos 20 x 5 metros, sin bóvedas y con pórtico alrededor. Poco más que una ermita7AHEB-BEHA, Parroquia de San Pedro Apóstol – Arantzazu, Libro de cuentas y visitas, 1672-1828, sign. 0138/002-00. ITURRIZA Y ZABALA, 1967a, vol. 1, p. 335..

La precariedad del templo, derivada de su falta de recursos, llevó a la iglesia al borde de la ruina unas décadas más tarde. Ante esta situación en 1826 se alcanzó un acuerdo con la patrona, la marquesa de Baldecarzana, para construir un nuevo templo “decente y capaz para cuatrocientas a quinientas almas”. El templo debía alzarse según un proyecto del arquitecto guipuzcoano Pedro Manuel de Ugartemendia, pero ante las dilaciones de éste finalmente se utilizó un “nuevo plano y condiciones” del académico durangués Manuel Fermín de Vidaurre. El presupuesto total de la obra se fijó en 68.000 reales, luego rebajados a 55.000. El dinero fue aportado por la marquesa, mientras que la anteiglesia proporcionaría material y el vecindario su trabajo y sus animales de tiro. Se ocuparon de su ejecución Tomás de Inchaurraga, Domingo de Amorrortu y Diego de Inunciaga. El 29 de septiembre de 1826 se delineaban los cimientos y el 24 de junio de 1828 había de entregarse la obra, aunque sólo en 1829 se solicitaba permiso para celebrar misa, dándose por finalizado el templo. Durante ese tiempo los servicios religiosos se oficiaron en la inmediata ermita de San Fausto8BFAH-AHFB, Administración de Bizkaia, Gobierno y asuntos eclesiásticos, sign. AJ01333/041. AHEB-BEHA, Parroquia de San Pedro Apóstol – Arantzazu, Libro de cuentas y visitas, 1672-1828, sign. 0138/002-00. LABAYRU Y GOICOECHEA, 1968-1972a, vol. 8, pp. 120, 265-267. BARRIO LOZA, 1989-1991a, vol. 1, pp. 380-381. REMENTERIA FERNÁNDEZ, 1996a, pp. 25-26..

Después de eso se suceden las habituales obras menores, hasta que en 1950-1952 se reparan bóvedas y tejados, muy deteriorados9AHEB-BEHA, Parroquia de San Pedro Apóstol – Arantzazu, Libro de cuentas y visitas, 1924-1966, sign. 0142/003-00.. No debió ser muy adecuada esta intervención, porque 30 años más tarde, en 1982, bóvedas y muros estaban a punto de caer. Finalmente, tras algunos reajustes realizados por los arquitectos Nikola Madariaga y Lander Gallastegui, la obra pudo realizarse: recalzar todo el edificio, reforzar los cimientos, sanear las paredes, rehacer la cubierta –operación durante la cual se eliminaron las bóvedas–. El coste total fue de cerca de 34.000.000 de pesetas.

Aunque de modestas proporciones, la iglesia de San Pedro de Arantzazu es un templo de cierta importancia por su muy correcto diseño neoclásico (cruz griega inscrita en un rectángulo), aunque resuelto con una evidente economía de medios. Pese a esa humildad, algunos elementos sobresalen sobre el conjunto, como la torre, la fachada y el concepto general, de un neoclasicismo bien asimilado10BARRIO LOZA, 1990a, p. 105..

MOBILIARIO

El mobiliario en la iglesia de San Pedro es hoy muy escaso. Pero contamos con información documental sobre su amueblamiento, desde 1616. Parece que había un par de retablos colaterales, calificados como pequeños y pobres, y una Virgen del Rosario portátil, dorada. La iglesia ya contaba con su retablo en el altar mayor. En la visita realizada por el teniente general del Señorío de Vizcaya se dice que la iglesia “tiene tres altares a saber hes el mayor que aunque tiene pequeño retablo esta bien acabado de bultos de figura entera y media y de nogal con sus pilares y balaustres”. Un año después el corregidor dicta sentencia contra la patrona divisera Ysabel Ángela de Abendaño y ordena que los diezmos embargados sean destinados a la compra de ornamentos y reparos. Elabora el presupuesto el bordador Pedro de Artaeche en 1617. Dado que hay necesidades reconocidas, desde la iglesia elaboran de nuevo una petición al corregidor para adquirir varios ornamentos textiles, un cáliz, una custodia, un copón de plata, una naveta, vinajeras de plata, una lámpara de plata y dos atriles11AGS, Patronato eclesiástico, leg. 181-1-3..

Pasados unos años, en las cuentas de 1677, se anotan gastos por la compra de una casulla morada y un paño negro de andas. Y en 1682 hay un descargo de 104 reales por “componer y limpiar el bulto del santo”12AHEB-BEHA, Parroquia de San Pedro Apóstol – Arantzazu, Libro de cuentas y visitas, 1672-1828, sign. 0138/002-00..

Habrá que esperar al año 1869 para hallar datos sobre la ejecución de nuevos altares, encargados a Blas María de Belaustegui. Todavía en 1875 se pagaba por la hechura, materiales y colocación de un tabernáculo nuevo13AHEB-BEHA, Parroquia de San Pedro Apóstol – Arantzazu, Libro de cuentas y visitas, 1850-1924, sign. 0142/004-00.. A día de hoy, la iglesia conserva su retablo mayor y varias piezas sueltas, algunas de notable calidad.

Retablística

 

El único retablo [40] del templo se resuelve en un solo plano, con banco, un piso de tres calles y ático al centro.

En el cuerpo [41], los ejes van definidos por pilastras jónicas acanaladas frenteadas por columnas del mismo estilo. Estas son en medio punto, la central con el intradós cajeado y angelitos a las enjutas y las laterales simples paneles.

El quiebro marcado por los soportes se mantiene en el entablamento, a base de listeles y cabecitas de ángeles, y se repite en el ático [42]. Aquí retropilastras y columnas, esta vez compuestas y alzadas sobre plintos, acogen hornacina en medio punto que repite el intradós cajeado y se decora con hojarasca en las enjutas. Se protege este nicho con dintel con encadenado de óvalos y rombos de sabor clasicista que sustenta un frontón curvo.

En el banco hay paneles, dos por cada calle lateral, con relieves de los evangelistas (35 x 40): San Juan [43], San Marcos [44], San Mateo [45] y San Lucas [46]. Composiciones clásicas con las figuras sentadas, acompañadas por los símbolos del Tetramorfos.

Entre ellos, sagrario [47] semihexagonal, de columnas compuestas ante pilastras del mismo tipo y paneles para nuevos relieves, con Cristo portando la Cruz, en la puerta, Cristo Resucitado y al otro paño Cristo atado a la Columna [48].

En el cuerpo hay altorrelieves de Santiago el Menor [49] (125 x 48,5) y San Pablo [50] (125 x 48,5), que flanquean bulto de San Pedro [51] (100 x 63 x 38) sedente, con ropas pontificales y triple corona y portando las llaves. En el ático, una pequeña Inmaculada Concepción [52] barroca, que no pertenece al retablo. Al remate, Cristo crucificado [53] coevo a la máquina, de anatomía engrosada y perizoma voluminoso.

Es un mueble pequeño pero muy correcto, policromado en marrones y mayoritariamente dorado, de estilo romanista, realizado en los últimos compases del siglo XVI. En 1616 se decía de él que era bueno y suficiente, aunque estaba sin dorar14AGS, Patronato eclesiástico, leg. 181-1-3..

Escultura

 

Andra Mari (Virgen con el Niño) [54] (106 x 40 x 19). Madera policromada. Talla de María sedente con el Niño apoyado sobre su rodilla izquierda. Presentan rostros ovalados, de gesto amable. Se trata de una imagen gótica, de mediados del XIV, que parece haber sido retocada posteriormente. Estuvo en otro tiempo en la desaparecida ermita de los Santos Justo y Pastor15LIZARRALDE, 1934a, pp. 55, 244..

Virgen del Rosario [55] (121 x 46 x 40). Madera policromada. Pieza muy correcta, de la Virgen en pie, con el Niño en brazos. Será obra barroca, del último tercio del siglo XVII.

San Antón [56] (128 x 58 x 35). Madera policromada. Talla del santo en pie, sosteniendo libro y bastón. Obra de factura bastante moderna, en torno a 1900 o poco antes.

Empotradas en el muro del brazo norte, dos figuras ¿de ángeles? [57] (22 x 11,5 x 11 y 17,5 x 11 x 19). Piedra. De rasgos muy toscos, podrían datarse en fecha medieval.

Metalistería

 

Campana de San José [58] (41 x ø44,5). Bronce. Esquilonada. Fabricada por Echebaster Hijo Vitoria. Lleva inscripción: SANCTE JOSEPH ORA PRO NOBIS 190116BARRIO LOZA, MOLINUEVO ZABALA y ROMANO VALLEJO, 2005a, pp. 40-41..

Campana [59] (48 x ø51,5). Bronce. Esquilonada. Fabricada por Echebaster Hijo Vitoria. Lleva inscripción: … JUBILATE DOMINUM IN CYMBALIS BENE SONATIBUS AÑO 190117Ibid..

Campana [60] (68 x ø87). Bronce. Esquilonada. Fabricada por Echebaster Hijo Vitoria. Lleva inscripción: LAUDATE DOMINUM IN CIMBALIS… LAUDATE DOMINUM AÑO 190618Ibid..

Elementos diversos

 

Pila bautismal [61] (80 x 100). Piedra. Pozo semiesférico liso, sobre pie cilíndrico sin ornato. Su formato y perfil nos acerca a modelos del siglo XVI.

Aguamanil [62] (102 x 55 x 36). Mármol negro. Obra tardoneoclásica, de la segunda mitad del XIX.

Elementos depositados en el Museo de Arte Sacro

 

Andra Mari (Virgen con el Niño) [63] (63,5 x 18,5 x 18). Madera policromada. Virgen en majestad con el Niño dispuesto entre sus rodillas. El Niño se inclina hacia delante, en ademán de bendecir. Románico, de hacia 119019CILLA LÓPEZ y GONZÁLEZ CEMBELLÍN, 2008a, pp. 20-21. LIZARRALDE, 1934a, pp. 18, 244..

San Fausto [64] (95 x 38,5 x 28). Madera policromada. Figura de composición frontal, bendice con la derecha. Talla de factura modesta, popular, posiblemente gótica de hacia 1400.

Dos ángeles [65] [66] (35 x 14,5 x 12 y 34 x 19 x 11). Madera policromada. Pareja de ángeles en pie, posiblemente pertenecientes a un retablo. Serán del primer barroco, hacia el primer cuarto del siglo XVII.

Cruz procesional [67] (102 x 57). Plata en su color y cobre plateado y sobredorado. Notable pieza renacentista, de 1540-155020BARRIO LOZA y VALVERDE PEÑA, 1986a, p. 53. CILLA LÓPEZ y GONZÁLEZ CEMBELLÍN, 2008a, p. 228. CILLA LÓPEZ, 2022a, vol. 1, p. 141, vol. 2, nº8..

Cáliz [68] (24,3 x 13,5 x 8). Plata sobredorada. Es pieza de tipo clasicista, sin ornato, de fines del siglo XVII. Lleva al pie marcas algo frustradas21CILLA LÓPEZ, 2022a, vol. 1, pp. 312, 317, vol. 2, nº428..

Expositor o sol de custodia [69] (19 x 17). Latón dorado. Barroco, siglo XVII22Ibid, p. 258, vol. 2, nº78-M..

Crismera [70] (9,3 x ø4 pie x ø5 máximo). Plata en su color. Sigue los modelos del siglo XVII, aunque puede tratarse de un trabajo del XIX.

Matraca [71] (27,5 x 23,5 x 7,5). Madera. Con dos percutores. Del siglo XIX o quizás ya del XX.

JMGC - RCL

Juan Manuel González Cembellín – Raquel Cilla López

1. BALPARDA Y DE LAS HERRERÍAS, 1974a, vol. 2, p. 288.
BALPARDA Y DE LA HERRERÍAS, Gregorio de. Historia crítica de Vizcaya y de sus fueros. Bilbao: Caja de Ahorros Municipal de Bilbao, 1974 (edición original de 1924-1945), 2 vols.
2. HIDALGO DE CISNEROS AMESTOY et al, 1986a, p. 46.

HIDALGO DE CISNEROS AMESTOY, Concepción, LARGACHA RUBIO, Elena, LORENTE RUIGÓMEZ, Araceli, y MARTÍNEZ LAHIDALGA, Adela. Fuentes jurídicas medievales del Señorío de Vizcaya. Cuadernos Legales, Capítulos de la Hermandad y Fuero Viejo (1342-1506). San Sebastián: Eusko Ikaskuntza – Sociedad de Estudios Vascos, 1986. (Colección Fuentes documentales medievales del País Vasco, nº8). Disponible en https://www.eusko-ikaskuntza.eus/es/publicaciones/fuentes-juridicas-medievales-del-senorio-de-vizcaya-cuadernos-legales-capitulos-de-la-hermandad-y-fuero-viejo-1342/ar-1526/

3. HIDALGO DE CISNEROS AMESTOY et al, 1989a, pp. 294, 357-358.

HIDALGO DE CISNEROS AMESTOY, Concepción, LARGACHA RUBIO, Elena, LORENTE RUIGÓMEZ, Araceli, y MARTÍNEZ LAHIDALGA, Adela. Colección documental del Archivo Municipal de Durango. Tomo I. San Sebastián: Eusko Ikaskuntza – Sociedad de Estudios Vascos, 1989 (a). (Colección Fuentes documentales medievales del País Vasco, nº20). Disponible en https://www.eusko-ikaskuntza.eus/es/publicaciones/coleccion-documental-del-archivo-municipal-de-durango-tomo-i020/ar-1125/

4. HIDALGO DE CISNEROS AMESTOY et al, 1989b, p. 266.

HIDALGO DE CISNEROS AMESTOY, Concepción, LARGACHA RUBIO, Elena, LORENTE RUIGÓMEZ, Araceli, y MARTÍNEZ LAHIDALGA, Adela. Colección documental del Archivo Municipal de Durango. Pleitos. Tomo IV. San Sebastián: Eusko Ikaskuntza – Sociedad de Estudios Vascos, 1989 (b). (Colección Fuentes documentales medievales del País Vasco, nº23). Disponible en https://www.eusko-ikaskuntza.eus/es/publicaciones/coleccion-documental-del-archivo-municipal-de-durango-pleitos-tomo-iv023/ar-1128/

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ITURRIZA Y ZABALA, Juan Ramón de. Historia general de Vizcaya y epítome de Las Encartaciones. Ed. de Ángel Rodríguez Herrero. Bilbao: Librería Arturo, 1967 (manuscrito de 1793-1795), 2 vols.
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ENRÍQUEZ FERNÁNDEZ, Javier, HIDALGO DE CISNEROS AMESTOY, Concepción, LORENTE RUIGÓMEZ, Araceli, y MARTÍNEZ LAHIDALGA, Adela. Colección documental del Archivo Municipal de Lequeitio (1325-1474). Donostia: Eusko Ikaskuntza – Sociedad de Estudios Vascos, 1992. (Colección Fuentes documentales medievales del País Vasco, nº37). Disponible en https://www.eusko-ikaskuntza.eus/es/publicaciones/coleccion-documental-del-archivo-municipal-de-lequeitio-tomo-i-1325-1474037/ar-1142/

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DACOSTA MARTÍNEZ, Arsenio F. “Patronos y linajes en el Señorío de Bizkaia. Materiales para una cartografía del poder en la baja Edad Media”. En Vasconia. Cuadernos de Historia-Geografía. Donostia-San Sebastián: Eusko Ikaskuntza – Sociedad de Estudios Vascos, 1999, nº29, pp. 21-46. Disponible en https://www.eusko-ikaskuntza.eus/es/publicaciones/vasconia-cuadernos-de-historia-geografia/ar-1393/

5. AGS, Patronato eclesiástico, leg. 181-1-3.
6. Ibid., leg. 200-2-5.
7. AHEB-BEHA, Parroquia de San Pedro Apóstol – Arantzazu, Libro de cuentas y visitas, 1672-1828, sign. 0138/002-00.
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ITURRIZA Y ZABALA, Juan Ramón de. Historia general de Vizcaya y epítome de Las Encartaciones. Ed. de Ángel Rodríguez Herrero. Bilbao: Librería Arturo, 1967 (manuscrito de 1793-1795), 2 vols.

8. BFAH-AHFB, Administración de Bizkaia, Gobierno y asuntos eclesiásticos, sign. AJ01333/041.
AHEB-BEHA, Parroquia de San Pedro Apóstol – Arantzazu, Libro de cuentas y visitas, 1672-1828, sign. 0138/002-00.
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11. AGS, Patronato eclesiástico, leg. 181-1-3.
12. AHEB-BEHA, Parroquia de San Pedro Apóstol – Arantzazu, Libro de cuentas y visitas, 1672-1828, sign. 0138/002-00.
13. AHEB-BEHA, Parroquia de San Pedro Apóstol – Arantzazu, Libro de cuentas y visitas, 1850-1924, sign. 0142/004-00.
14. AGS, Patronato eclesiástico, leg. 181-1-3.
15. LIZARRALDE, 1934a, pp. 55, 244.
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16. BARRIO LOZA, MOLINUEVO ZABALA y ROMANO VALLEJO, 2005a, pp. 40-41.

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17. Ibid.

18. Ibid.

19. CILLA LÓPEZ y GONZÁLEZ CEMBELLÍN, 2008a, pp. 20-21.
CILLA LÓPEZ, Raquel, y GONZÁLEZ CEMBELLÍN; Juan Manuel. Museo Diocesano de Arte Sacro. Guía de la colección. Bilbao: Museo Diocesano de Arte Sacro, 2008.
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20. BARRIO LOZA y VALVERDE PEÑA, 1986a, p. 53.

BARRIO LOZA, José Ángel, y VALVERDE PEÑA, José Ramón. Platería antigua en Vizcaya. Bilbao: Museo de Bellas Artes, 1986.

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CILLA LÓPEZ, Raquel. Investigación y puesta en valor de la platería antigua en Bizkaia. Vitoria-Gasteiz: Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco, 2022, 4 vols. (Colección Investigaciones de Patrimonio Cultural, nº4). Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=868944

21. CILLA LÓPEZ, 2022a, vol. 1, pp. 312, 317, vol. 2, nº428.

CILLA LÓPEZ, Raquel. Investigación y puesta en valor de la platería antigua en Bizkaia. Vitoria-Gasteiz: Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco, 2022, 4 vols. (Colección Investigaciones de Patrimonio Cultural, nº4). Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=868944

22. Ibid, p. 258, vol. 2, nº78-M.

CILLA LÓPEZ, Raquel. Investigación y puesta en valor de la platería antigua en Bizkaia. Vitoria-Gasteiz: Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco, 2022, 4 vols. (Colección Investigaciones de Patrimonio Cultural, nº4). Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=868944